Zack Snyder's Justice League
Zack Snyder's Justice League
Para mí, aferrarse a lo que son, sin lugar a dudas, personajes infantiles de mediados del siglo XX indica una retirada de las abrumadoras complejidades de la existencia moderna. Me parece que una parte muy significativa del público, renunciando a comprender el mundo en el que viven, ha razonado que sí puede entender los vastos, vacíos, pero al menos limitados universos de Marvel o DC Comics. Me gustaría indicar también que esto es potencialmente catastrófico, pues nos encontramos con la nostalgia del siglo pasado dominando posesivamente el ámbito cultural y negándose a permitir que esta era sin precedentes desarrolle una cultura propia, relevante y suficiente para los tiempos que corren (Alan Moore)
Primero quiero aclarar que no me considero admirador de la filmografía de Snyder, si bien reconozco que su estilo MTV puede ser atractivo para la vista en dosis moderadas. Después de todo, fue concebido para videoclips de tres a cinco minutos. Su versión de Dawn of the Dead no me causó mayor atención, a 300 la han llamado fascista, racista, etc. pero finalmente no agrega mucho a la fuente original sino más bien pierde en la adaptación. Sin duda su éxito económico se debió a la frustración del público americano con el fracaso de la llamada guerra contra el terror y la oportunidad de vitorear a héroes blancos matando oscuritos sin sentimientos de culpa porque los blancos son los desventajados que defienden su hogar del imperio invasor.
Watchmen fue un despropósito pero era adaptar lo inadaptable y la interferencia del estudio no ayudó. Siempre me resultó curioso como la obra original tenía los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki como una presencia fantasmal durante toda la historia, con un adolescente Walter Kovacs escribiendo un artículo para el colegio alabando la decisión del presidente Truman por salvar millones de vidas sacrificando cientos de miles de civiles, pero la idea era cambiar la perspectiva de si era igualmente válido sacrificar millones de vidas americanas para salvar al planeta entero. Rorschach consideraba que era un crimen imperdonable, mientras matar japoneses en masa en nombre de la paz era un precio razonable e incluso justo por Pearl Harbor. Según encuestas recientes, la mayoría de la población americana piensa igual. La película termina reafirmando la supremacía americana con el Dr. Manhattan vigilando la paz. La bomba es la causa y la solución a todos los problemas de la vida.
Mientras menos se hable de Sucker Punch, mejor. Es inefable en el peor sentido de la palabra.
Así llegamos al 2013 y el estreno de Man of Steel. Es imposible no hablar de la película sin hablar de la bizarra situación de Superman en la cultura popular americana. Es uno de los íconos más reconocibles del planeta pero a la vez es un apestado en la industria porque Batman es cool y para que Batman sea cool, Superman debe ser un perdedor. Se ha hablado muchas veces de porqué el superhéroe más famoso del planeta genera tanto rechazo y se seguirá hablando pero este no es el tema de este texto. Solo quise mencionarlo porque era necesario.
La cuestión es que Snyder recibió un proyecto que había sido rechazado mil veces, re-escrito más veces todavía, con los productores todavía debatiendo cual iba a ser la trama (una de las ideas fuertes era tener a Lois Lane como personaje central y a Superman como una especie de mito urbano) y el estudio exigiendo la película ya para competir con Avengers. El resultado fue mixto. No el completo desastre que esperaba pero muchas ideas estuvieron a medias mientras otras fueron lamentables pero había pasión detrás del proyecto. Una pasión adolescente y mutilada por el estudio pero ahí estaba.
Voló muy cerca al sol
A los superhéroes se les ha comparado muchas veces con la mitología, especialmente por la prensa anglosajona para justificar toda la lisonjería que recibe el MCU de la prensa mainstream, la descarada publicidad por el imperio mediático de Disney y finalmente el mismo monopolio cultural de Disney. Cada vez que un bloguero lambiscón dice que los superhéroes son los nuevos mitos, Alan Moore se arranca un mechón de pelo. Por suerte tiene mucho pelo. El punto es que para mí los superhéroes son más cercanos a personajes de cuentos de hadas. ¿Qué son los cuentos de hadas sino mitos degradados, léase cristianizados? Desprovistos de su carácter ritual para entretener, principalmente a los niños. Y aún así no son realmente del todo cuento de hadas porque los superhéroes son propiedades intelectuales de corporaciones americanas. Los creadores fueron en su mayoría hijos de inmigrantes judíos, gente de origen humilde y fácil de explotar para las compañías con contratos abusivos. E incluso cuando los creadores querían defender sus derechos, las compañías de comics tenían el apoyo de la mafia siciliana, con quien hicieron relaciones durante la ley seca.
El punto es que yo no puedo escribir una novela sobre Superman lidiando con su inmortalidad y la futilidad de mantener el status quo con la violencia pero Dante podía usar todos los personajes mitológicos habidos y por haber en su Divina Comedia. Existe el fenómeno del fanfiction pero finalmente siempre será eso, un fanfiction, un subproducto. Orlando Furioso no es un fanfiction, si bien toma personajes ya existentes como Roldán. Solo hay que mirar el ciclo artúrico. ¿Los derechos de autor no se hicieron para beneficiar al autor? Todo empezó porque Emilio Salgari, el creador del famosísimo héroe de novelas de aventuras Sandokán, murió en la más absoluta pobreza mientras sus novelas se vendían como pan caliente. Aunque siendo justos, en la tierra de la libertad, las corporaciones tienen el estatus legal de persona (no es broma).
No voy a mentir, BvS me dejó entusiasmado por lo que venía. Era una peli de superhéroes pero no tenía miedo de tomarse a sí misma en serio. El cine americano moderno tiene un pavor a ser serio, a ser visto como cursi o pomposo. Siempre es necesario un chascarrillo, un guiño a la pantalla, un momento para bajar el drama antes del llanto, etc. Las exigencias del mercado exigen no tomar nada muy en serio porque todo ha de ser reemplazado. Es como un desapego budista aplicado al consumismo. Si tienes un carro, no te encariñes mucho con él porque lo vas a reemplazar en un par de años. Igual con tu celular, tu TV, tu laptop e incluso las personas alrededor. Las relaciones son también objetos de consumo, se toma lo que se puede y luego se descarta en busca de más satisfacción. El valor de una persona no está en sí misma sino en lo que puede dar, por la ley de la oferta y la demanda. El DCEU iba muy lejos en algunas partes pero no tenía miedo de ser cursi o pomposo. Tal vez por eso fue mejor recibido en Asia y Latinoamérica que en su país natal.
Nosotros lloramos, un gringo no entiende porqué un hombre adulto se viste de niño
Lo que siguió es conocido por todos. La crítica especializada, la prensa mainstream y los blogueros se le fueron encima a BvS así que WB hizo lo que los estudios suelen hacer cuando sienten que no van a ganar todo el dinero que podrían, re-editar la película y sacar al director. Así nació el mito del Snyder cut. Fue creciendo como una bola de nieve, la versión demasiado dark para los estúpidos fanboys de Marvel pero que los verdaderos fans si hubieran podido apreciar. Ninguna lema publicitario es mejor que "este es el disco que tus padres no quieren que escuches". En estos tiempos, las corporaciones son nuestros padres, aunque de asco decirlo. Ellos deciden por nosotros, basados en algoritmos hechos por máquinas.
El MCU siguió cosechando éxito con su cine prefabricado de cajita feliz. Incluso manipulando las salas de cine con prácticas monopólicas ilegales, Disney logró que Endgame fuera la película más taquillera de la historia, hasta la semana pasada que se re-estrenó Avatar de James Cameron. Pero los fans en twitter no se rindieron con su Snyder cut (no hubo tanta suerte para el Goyer cut de Suicide Squad). ¿Por qué? Como dije antes, la idea de una película maldita pero con capas y espectáculo es muy atractiva. Es casi como levantarse contra el sistema pero no realmente. A fin de cuentas, WB está haciendo dinero con el streaming del Snyder cut y como ya se ha repetido hasta el hastiazgo, los superhéroes son mascotas corporativas. Pero creo que más allá de rebeliones contra el padre o lo que sea, hay una cólera reprimida contra un enemigo invisible que decide por nosotros y nos considera muy poca cosa para ideas tan sencillas como un alien malo viene a la tierra a conquistarla y los buenos tienen que detenerlo así que tienen que meter chascarrillos, guiños y muchos colores.
Al pensar en la controversia del Snyder cut, no puedo dejar de pensar en una de mis películas favoritas de la niñez, la saga de Batman de Tim Burton. Para ser específico, Batman Returns porque esta fue la que hizo decidir a McDonald de no incluir a los pingüinos en la cajita feliz y a Toy R Us a rechazar mercadería de la película porque El Pingüino era muy aterrador para los niños.
¿No es el problema eterno de un director? Como se menciona en otra película de Burton, Ed Wood, todos los directores sin importar su talento o lugar de trabajo deben lidiar con productores metiches y egos inflados. Los directores americanos ganaron una libertad nunca antes vista en la década del 70 con el nuevo cine americano pero se desvaneció con el nacimiento del blockbuster y la llegada de reaganomics. Ahora los directores son figuras oscuras, fácilmente reemplazables en el juego de Hollywood. La figura prominente en el MCU no es un director sino un productor, Kevin Feige. La directora original de Black Widow fue despedida por no querer adaptarse al estilo de cajita feliz del MCU. Directores sin sello personal como J. J. Abrams son premiados por el sistema. Antes el director recibía un encargo pero ahora parece ser que el único trabajo del director es prender la cámara. ¿No es refrescante apoyar a un director para que recupere su película? Aún si dicha película es solo otro espectáculo más.
Por cierto, a mi me gustó mucho el Snyder cut y es raro que me guste una peli de Hollywood.








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